Tanto
la enseñanza como el aprendizaje son dos componentes de la
educación formal; sin embargo, desde la modernidad quizá por tradición, se ha considerado
que el papel preponderante durante muchos años, lo ha tenido la enseñanza, ya
que la función del docente se había caracterizado por ser aquel que construía y
desarrollaba la instrucción del conocimiento, y así mismo se encargaba de
transmitirlo a sus discentes. Lo anterior significaba centrar en el profesor el
ambiente educativo, ya que el conocimiento se transfería al estudiante, en
tanto que el docente se consideraba como el portador del contenido cognitivo,
por ser un experto en el área del
conocimiento a enseñar. El estudiante entonces, se limitaba a ser un sujeto
receptor y pasivo de la información que el profesor quería o deseaba transmitir, conforme a un programa
académico determinado por el currículo. Esta era una aproximación más a la
enseñanza que al aprendizaje.
Sin embargo, la tendencia actual en un mundo posmoderno, globalizado, con acelerados desarrollos tecnológicos, es centrar la educación en el aprendizaje, ya que este tiene al aprendiz o discente como su protagonista o verdadero sujeto activo de la construcción del conocimiento. Como lo refiere la autora Marisa Martín en su obra “El Modelo Educativo del Tecnológico de Monterrey”,[1] el conocimiento como materia prima de la educación, es PROVOCADO (no transferido) en el estudiante, con el fin que sea un aprendizaje significativo, capaz de producir en el discente cambios individuales en la experiencia de cada persona, cambios que van desde los aprendizajes cognitivos hasta los emocionales y psicomotores.
Por esta razón en aquellos ambientes educativos donde el aprendizaje es fundamental, la educación se vuelve más centrada en el estudiante y menos dependiente del profesor, quien de ésta manera pasa de ser el “dueño de la instrucción” a ser un facilitador de las experiencias de aprendizaje de sus alumnos. Los discentes ya no son receptores pasivos de lo que el docente enseña y transmite según su criterio, sino que los profesores son los verdaderos gestores del aprendizaje de sus alumnos. Se trata entonces de trasladar como lo refiere la Doctora Martín[2], el centro de la actividad educativa de la instrucción a las experiencias de aprendizaje, en el cual el profesor realmente sea el administrador de dichas experiencias para la consecución de objetivos enmarcados en un contexto de colaboración, de mejora continua, de relevancia, de auto-dirección, de la utilización de tecnologías y de formación integral.
Sin
embargo, personalmente considero que lo ideal en la educación es que exista un
justo, razonado e integrador equilibrio entre la enseñanza y el aprendizaje
como componentes esenciales del proceso educativo, y cada agente interviniente
en la acción tanto educador como educando desarrollen plenamente sus
capacidades intelectuales, volitivas y
habilidades desde los roles asumidos, con el fin de perfeccionarse continua y
recíprocamente.
Este
blog es un espacio virtual que nos invita a reflexionar sobre nuestro quehacer
educativo en el aula, sobre nuestra vocación como docentes y sobre nuestra
responsabilidad social con relación a nuestros discentes; entendiendo que son
ellos como sujetos de aprendizaje complejos, a quienes van dirigidas nuestras
acciones educativas. De ahí la importancia de tener presente el significado de
SABER EDUCAR, como el conocimiento práctico que guía la acción educativa el cual es soportado en la reflexión del
agente sobre su propia acción. Por eso es de importancia, interiorizar
pausadamente los conceptos fundamentales de la educación, naturaleza de la
actividad educativa, características de la acción educativa, la docencia y la
formación para así mismo considerar, entender y aplicar su sentido genuino y
actual en nuestra práctica cotidiana.
[1] Cfr. MARTIN, Pérez, Marisa. El Modelo Educativo del Tecnológico de Monterrey. ITESM, Monterrey, Mexico, 2002. Pag.
56.
[2] MARISA MARTIN PEREZ. Doctora en Ciencias de la Educación de la
Universidad de Salamanca. Directora de Investigación y Desarrollo Educativo de la Vicerrectoría Académica
del Sistema TEC. Monterrey.


Hola a todos: Este espacio virtual ha sido creado para conocer y socializar sus experiencias, comentarios y reflexiones sobre nuestro quehacer educativo. Bienvenidos!!
ResponderEliminarMuy buenos dias estimada compañera:
ResponderEliminarMuy interesante su reflexión, particularmente estoy de acuerdo en que el profesor deja de ser simplemente "el dueño de la instrucción" y encamina a los estudiantes hacia una educación integral donde se formen con valores y pensamiento crítico, donde se relacione social y culturalmente donde actúe siempre impulsado por sus ideas, su creatividad, sus emociones y una racionalidad particular.
José David Muñoz B.
Estudiante Esp. Pedagogía e Investigación en el Aula
José David: Estoy de acuerdo con su reflexión. Muchas gracias por sus oportunos comentarios. Cordialmente, AMGR
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